Exposición (I) ¿Qué es?

La iluminación forma parte de uno de los tres pilares fundamentales en la fotografía, junto al encuadre y la composición. Es la que le da carácter a la escena, pudiendo cambiar por completo el significado con sólo alterarla.

Vale, pero… ¿qué es la exposición?

Es la cantidad de luz que recibe el sensor por unidad de tiempo. Si apenas llega luz, los sensores no son capaces de captarla y obtenemos una imagen sin información, completamente negra. Por otro lado, si el sensor recibe demasiada luz, también obtendremos también una imagen sin información, al haber sobrepasado el límite que pueden almacenar los detectores. Será una imagen completamente blanca, o quemada.

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La exposición correcta por lo tanto consiste en encontrar el equilibrio entre luces y sombras. Por desgracia no existe forma de averiguar la exposición adecuada para el 100% de las fotografías, aunque se suele decir que un histograma centrado y sin valores extremos funcionará en la mayoría. Dedicaremos una entrada en exclusiva a determinar la exposición de la imagen.

Ya sabemos lo que es la exposición pero… ¿cómo podemos variarla en nuestro beneficio?

Hay cuatro maneras posibles:

  • Aumentar la intensidad de la fuente de luz: no siempre es posible, especialmente si se utiliza luz natural. Por suerte en odontología casi siempre utilizaremos flash.
  • Aumentar el “caudal” de luz: nuestro objetivo tiene un diafragma que actúa como un iris, aumentando o disminuyendo el paso de luz. Lo podemos regular mediante los números f.
  • Aumentar el tiempo durante el cual llega luz al sensor: es lo que llamamos tiempo de exposición.
  • Amplificando la señal que llega al sensor: en este caso no aumentamos la cantidad de luz que llega al sensor, pero podemos amplificarla. Se regula con los famosos valores ISO.

Por desgracia, cada uno de estos valores tiene sus peculiaridades y salvo la regulación del flash, el resto no está exento de “efectos secundarios” que pueden fastidiar nuestra imagen si no los controlamos. Por ello dedicaremos una entrada a cada uno de ellos.

Resumiendo:

La exposición es la cantidad de luz que llega al sensor en un tiempo determinado.

Podemos variarla con una serie de parámetros que deberemos controlar, pues no están exentos de problemas.

No existe una exposición perfecta objetiva para una determinada fotografía, pero sí tenemos unas guías para obtener la que buscamos.

Y hasta aquí llegamos por hoy.

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